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Fuente:
GENCAT
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La Agencia de Salud Pública de Cataluña ha elaborado un manual práctico para la inspección de productos frescos de la pesca dirigido a los equipos inspectores. Dicho manual destaca la importancia de identificar correctamente las especies, de mantener la trazabilidad y garantizar un etiquetado correcto y de controlar todas las etapas de la cadena para garantizar la seguridad alimentaria.
El manual ha sido elaborado en el marco de las comunidades de prácticas de gestión del conocimiento, por lo que tiene un enfoque práctico basado en la experiencia real. Ha sido diseñado como un documento práctico y transversal, ofreciendo una visión integral de la inspección de los productos de la pesca fresca, desde la captura hasta el consumo.
Aunque no pretende ser un documento exhaustivo, proporciona conocimientos esenciales sobre las principales modalidades de pesca, marisqueo y acuicultura, así como una identificación detallada de más de cien especies de peces y mariscos, con esquemas anatómicos, nombres científicos y comerciales, códigos FAO y las principales lesiones internas a partir de un atlas anatómico.
El documento también desarrolla criterios para la valoración del grado de frescura del pescado, de acuerdo con la normativa europea, e incorpora fichas visuales de clasificación muy útiles para poder discriminar las causas de determinación de la no aptitud del pescado fresco.
Seguridad Alimentaria
La guía aborda aspectos sobre la trazabilidad y la información obligatoria que deben conocer las personas consumidoras y que se debe mantener durante toda la cadena de producción, incluyendo ejemplos de etiquetas de los diferentes productos pesqueros.
Así mismo, el manual destaca que los productos de la pesca pueden incorporar peligros en cualquier etapa de la producción, desde su captura o cultivo hasta su consumo. Estos peligros pueden ser inherentes del medio marino o derivados de la actividad humana. También pueden añadirse nuevos riesgos según el arte de pesca utilizado, el manejo a bordo, la descarga y manipulación posterior, la comercialización, las fases de elaboración, conservación y envasado e incluso en la última etapa final de mercados, restauración o el propio hogar.
El texto recoge los principales agentes causales asociados a cada tipo de riesgo, destacando las infecciones bacterianas, víricas y parasitarias y las toxiinfecciones, las intoxicaciones por biotoxinas marinas, los contaminantes químicos como metales pesados o dioxinas y las reacciones alérgicas. Del mismo modo, se exponen los principales parásitos que pueden encontrarse en el pescado de consumo humano.
El documento concluye recordando los beneficios nutricionales del consumo de pescado, reforzando la importancia de la seguridad alimentaria y la salud pública, reivindicando el esfuerzo que implica que un producto pesquero llegue a las personas consumidoras.
Actualizado el 25/03/2026

